La leyenda:

Atlas tuvo tres hijas, las Hespérides: Egle, Eritia y Aretusa. Las tres vivían en la tierra más occidental del mundo, unas islas maravillosas en el Océano Atlántico, un paraíso terrenal donde el clima era benigno y donde los árboles daban manzanas de oro.
La diosa Gea había hecho brotar esas manzanas como regalo de bodas para Zeus y Hera.
Las Hespérides cultivaban el Jardín y éste era custodiado por Ladon, un fiero dragón que arrojaba fuego por sus cien cabezas.
Hércules, el héroe más grande de la antigüedad, recibió la misión de realizar doce tareas, consideradas muy difíciles y conocidas como "Los doce trabajos de Hércules". El undécimo trabajo de éste consitió en robar las manzanas de oro del Jardín de las Hespérides. Las manzanas fueron entregadas a la diosa Atenea, quien las devolvió al jardín y sus jardineras, las Hespérides.
En cuanto a Ladon, el dragón guardián muerto por Atlas, sigue vivo en us hijos los árboles llamados dragos. Según la leyenda la sangre, que manaba de las herdias mortales del dragón, cayó sobre el jardín y de cada gota creció un drago.

Bienvenidos/as

El Jardín de las Hespérides es un lugar donde pretendo expresar y compartir todo lo que siento. El sitio donde desahogarme.
Un escondite a la luz.
¡Deseo que os guste!


lunes, 26 de diciembre de 2011

Aderezo de nostalgia:


Recuerdo cuando apenas era una niña… estas fechas siempre tenían un olor distinto, sabían a infinita felicidad. Todas las calles iluminadas, las casas decoradas y siempre había tiempo para reunirse con la familia y los buenos amigos…
Dicen que crecer es darse cuenta de que la vida no es como nos gustaría que fuese, todo es mucho más… ¿complejo? ¡Sí! Esa es la palabra. Complejo.
En estos días anhelo entrar en casa de mis abuelos y verla en la cocina; por aquel entonces desbordaba ilusión, era la viva imagen de la energía bien administrada. La palabra exacta en el momento adecuado. Se desvivía horas y horas en la cocina, preparando los mejores platos para sus hijos, hechos siempre con el mayor amor que existe, el amor de madre. En su mesa nunca faltaban todas y cada una de las bebidas preferidas de sus hijos. Así como la comida favorita de todos y cada uno de ellos. ¿Podéis imaginaros el alcance de esa mesa si os digo que son, bueno, mejor dicho, eran siete hijos? Con sus respectivas familias claro. 
Al entrar en su habitación, ahí está, sentada en una silla de ruedas, ella que siempre derrochó vitalidad por cada uno de sus poros, ella que jamás se olvidaba de nada, ya no me reconoce y lo que es peor aún, ya ni se reconoce a ella misma. Efectos secundarios del alzheimer.
Hoy la casa no huele a sus platos, ya no derrocha esa energía y positividad que sólo ella sabía. Ya no hacen falta grandes mesas de comida y bebida, pues ya va para diez años que un día, cinco de los seis hijos que le quedaban salieron por la puerta de la calle, de esa que les dio la vida y no han vuelto. La única que sigue entrando, es la que me dio la vida a mí. En fin, una vez más, los efectos secundarios de una gran responsabilidad. Cuidar de una madre con alzheimer.
Siempre me digo que nunca podré perdonar a los hijos de mi abuela, por así llamarlos, por lo que le han hecho; pero me acuerdo de algo que me dijo el único tío que hoy aunque me gustaría, no puedo sentar a mi mesa, pues el SIDA, el alcohol y una mala vida se lo llevó: “Sobrina, no guardes rencor, perdona siempre, hasta lo imperdonable, pues en el juicio de la vida, no eres tú quien pone el castigo. Ten siempre mucha dignidad y camina orgullosa de ser quien eres, una buena persona”
Así que, supongo que algún día tendré que predicar con el ejemplo y perdonar. Sé que a mi abuelos les gustaría, y a él también.
Ahora, que ya no soy una niña, estas fechas me saben extrañas, pero sigo viviéndolas de una forma especial, aunque sea a base de recuerdos, de felices e inolvidables recuerdos. Como cuando era una niña decoro mi casa en ayuda de mi hermana y la casa de mis abuelos, salgo ilusionada a comprar los regalos de reyes. Esos reyes a los que de niña le pedía el coche de la barbie… Como cada año, voy con mi hermana, que ya no es tan inocente como antes, a la cabalgata de reyes, ahora en compañía de mi novio, ese que hace ya 3 años me hace los ratitos difíciles algo más llevaderos, el que me molesta hasta hacerme rabiar, para acabar abrazándome y entre besos diciéndome ¡Te amo! Ese hombre que mi abuela me dijo que me debía de cuidar como a una reina. Si le conociera, estaría orgullosa de él.
Queda poco más de una semana para que llegue el 2012, ese en el que voy a entrar con la cabeza bien alta, en compañía de mis padres y mi hermana, el mismo año que voy celebrar de fiesta con mi novio y mis amigos.
El año al que le voy a pedir muchísima salud para mis abuelitos, trabajo para mi padre y mucha felicidad para todas y cada una de las personas que quiero. Espero que este nuevo año, sea ese en el que por fin, tras tres intentos fallidos, consiga cumplir mi sueño, empezar un duro camino hasta llamarme Dra. Alonso, para así cumplir la mayor promesa que le hice a mi abuela antes de caer enferma. Pues sus últimas palabras coherentes hacia mí fueron: “Mi niña, nunca, jamás por mucho que diga el resto del mundo, dejes de soñar”
Así que aunque ya no sea tan fácil como abrir los regalos la mañana del día 6 de Enero, aunque tenga que ser responsable de mis actos, ahora que sé lo que es un problema de verdad, como que papá llore por no tener trabajo, o la abuela me confunda con mi madre; ahora que el color de los zapatos es lo que menos importa y que la mejor y única meta posible es ser coherente con uno mismo, sigo siendo esa inocente niña, que en algún lugar de mi interior adora la Navidad. Pues la ilusión es lo último que se pierde y yo no estoy dispuesta a perderla.
Ya lo dijo una vez Paulo Coelho… “La vida siempre espera situaciones críticas para sacar su lado brillante”
¡Feliz Navidad y próspero año nuevo a todos/as!
PD: Estas fechas, como entonces, siguen teniendo un olor especial, saben igualmente a infinita felicidad, quizás ahora aderezadas con un poco de nostalgia. Pero las calles se siguen iluminando de muchos colores, las casas se decoran cada vez más y el tiempo que le dedicamos a la familia y a los amigos, sigue sin ser suficiente.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Háblame de ti para saber de mi.

Háblame de tu oscura habitación, de tus noches sin dormir, de tus manías y deseos por cumplir. Háblame de tus días buenos y de los que preferiste no existir, de las alegrías vividas y las que siempre has querido vivir. Háblame de ti.
Cuéntame cómo fue que decidiste elegirme y me empezaste a escribir, dime por qué escogiste tus alegrías y tristezas conmigo compartir. Explícame cómo llegaste a la conclusión, de que conmigo de la mano querías seguir. Cómo supiste que las piedras del camino con mi ayuda querías apartar, que las flores más bellas me ibas a regalar, que el día más corto a mí me quieres dedicar; qué a mi lado el tiempo muerto quieres revivir, que el querer conmigo anhelas definir, que la vida junto a mí quieres afrontar, qué dormido conmigo quieres soñar y que despierto sin mí te quieres dormir, qué significaré para ti lo que para mí siempre conseguiste significar; qué las lágrimas que derrame con tu mano quieres acariciar que mis alegrías con tu presencia quieres aumentar... Explícame.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Nunca jamás.

Perdón si me doy cuenta ahora, pero más vale tarde que nunca ¿no? por lo menos es lo que dicen.
Y en este momento, en este segundo, en este preciso instante de la vida me he dado cuenta de que hay etapas de la vida en la que piensas que tu existencia depende de una única persona, consideras que es la única sobre la faz de la Tierra que te hará feliz, que tan sólo con respirar te da todo lo que precisas. Crees que dependes de su estado de ánimo para estar bien, que sólo esa persona puede hacer del día más gris el más soleado...
Por una temporada puede que sea así, pero al final te das cuenta que le puedes querer mucho y que todo eso influye en mayor o menor medida en tu persona, quieras o no, pero que si tú no te quieres a ti mismo, NADIE te va a querer jamás.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Atentamente: Yo misma, una soñadora.

Escribiéndole a los Reyes Magos, acabo de darme cuenta, o quizás ya lo supiera pero no quería asumirlo, que lo único que de verdad deseo para estas Navidades no se adquiere en tiendas.
Sí, resulta que a veces, cuando has perdido las fuerzas; la ilusión, mejor dicho la esperanza de creer que es posible, es lo único que te mantiene con algo de fe.
Hace cosa de un año, perdí a alguien y todavía hoy, no le he vuelto a encontrar. Sí, le perdí... se extravió dentro de sí. Quizás pueda verle, pero por momentos no le siento, ha decidido esconderse, refugiarse en mentiras, excusas y cobijarse en compañías que prefiero no catalogar.
A medida que crecemos, nos vamos dando cuenta de las innumerables promesas que hacemos y no cumplimos... es entonces, cuando para redimir culpas comienza todo a tomar un halo materialista, que poco tiene que envidiarle al tan cotidiano "hacer la pelota"
Eso es lo que hoy está sucediendo, con pequeñas migajas pretende alimentar esto que algún día fue una relación y que poco a poco va perdiendo sutilmente todo significado, y es que como dice la canción... "cualquier tiempo pasado nos parece mejor"
De la misma forma que comprar no una casa no es sinónimo de tener un hogar, regalar una alianza no lo es de compromiso. Y es que, resulta, que por paradójico que pueda sonar, a veces nuestros acciones contradicen a nuestros actos. Me explico, no tiene sentido que ahora le des un beso a esa persona tan especial, y media hora más tarde, con los demás delante, olvides como era mirarle a los ojos, de esa forma que un día tú mismo le enseñaste. Resulta ilógico que preguntes ¿tú me quieres? con cara de niño desamparado, buscando escuchar eso, que sabes de sobra en tu interior, que has fastidiado, únicamente para sentirte mejor... No puedes darle la mano cuando llora y dejar que se hunda a solas con eso que "se supone" pertenece a los dos.
No tiene sentido que te sientas herido por unos gritos, ese día que la desesperación le llevó a perder los nervios; que le hagas sentir culpable, hasta que la culpa le haga pedirte perdón a tí y a los que contigo se hacen los heridos, si luego hieres y el orgullo no te deja pedir perdón y recurres a mentir para escabullirte. No puedes decir que no tiene sentido eso que te dice de... "siento que no quieres pasar tiempo conmigo" cuando después de no verle en una semana, te bastan 2 ó 3 horas para saciar tu sed y luego marcharte de fiesta con las personas con las que has compartido toda la semana..
Y es que poco a poco, después de tantos años, lentamente, todo va perdiendo el sentido que algún día, decidimos darle a "esto", por ello:
Queridos Reyes Magos: Mi único deseo para estas Navidades es que me devuelvas a esa persona que hace poco más de un año perdí y todavía hoy no he vuelto a encontrar.
Pd: En caso de no ser posible, en su lugar te pido fuerzas para abandonar este recuerdo del que hoy vivo.
Atentamente: Yo misma... una soñadora.

jueves, 20 de octubre de 2011

miércoles, 19 de octubre de 2011

Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.

A veces me pregunto: ¿por qué te callas si sabes que tienes la razón? y nunca hallo la respuesta correcta, o por lo menos una convincente... siempre me quedo con esa espina de que todo lo que podía haber dicho, no lo dije. Incluso a veces, me voy con la sensación de que todo quedó igual después de hablar, que ambos seguimos pensando lo mismo y que, cada uno dentro de su orgullo, tiene la razón. Alguno de los dos está siendo demasiado cobarde para admitir que se equivoca. Pero nunca queda del todo claro quién...
Dicen que no vale la pena luchar por alguien, si esa persona no valora tu sacrificio, pero aun así, aunque la mente diga, ¡basta! el corazón te susurra... "un intento más" y al final, acabas cediendo.
El problema es que a veces es necesario olvidar lo que sientes y recordar lo que mereces.
Una de las partes más difíciles de la vida es decidir si alejarte o intentarlo un poco más.



martes, 11 de octubre de 2011

Nunca dije que fuera fácil

Elegiste el camino fácil, el más rápido. Pero a veces el camino correcto no es el mismo por el que todo sale bien. No obstante, cuando lo eliges sabes que es el adecuado.
Ahora respeto tu cobardía, pero yo también puedo decidir, algún día, tomar el camino fácil. No el correcto.
Y no habían motivos de compromiso con el olvido. No los habían.




miércoles, 21 de septiembre de 2011

Hoy han pasado los años...

21 de Septiembre. Día Mundial del Alzheimer.

Para tí abuelita:


Quizás no recuerdes tu nombre, puede que ya no sepas ni quien soy. Muy seguramente, hasta yo haya olvidado el sabor de tus potajes. Tal vez, nada sea como antes, pero ten algo seguro, no estás sola. No estarás sola.
Hace 7 años que ya que miras al horizonte, que hablas incoherencias, que sonríes a la nada y gritas mientras duermes. Gracias que no lo sabes, no eres consciente de ello, pero has vuelto a usar pañales. Ya ves... en su día tú me los cambiaste a mí, y hoy me toca a mí devolverte todo eso que un día me diste.
Ahora te devuelvo cada segundo entregado, cada abrazo inesperado, cada mirada y cada rezo que hago.
Eres tú quien saborea mis potajes, ahora soy yo la que te acompaña al médico... quien te da la mano cuando tienes pesadillas.
Quizás nunca debió pasar, puede que odie que todo esto sea así, no por tí, sino por la causa que lleva a que esto sea así. Jamás dudes que lo hago y siempre, mientras pueda, lo haré con todo mi amor.
Por ese amor que me brindaste, brindas y sé que brindarás, incluso cuando no estés.
Porque me basta y me sobra con una de tus inocentes sonrisas para sentirme agradecida.
Porque todo cuanto sé te lo debo a tí y porque todo cuanto soy es gracias a tí y si hoy puedo cuidar tan bien de tí, es porque tú un día me enseñaste como hacerlo.







Juntas hasta el final.



domingo, 18 de septiembre de 2011

Esos cinco primeros minutos...

Los primeros cinco minutos. Los primeros segundos después de formar algo tan “responsable” como una relación. La primera relación formal tu vida. Esos, son los cinco primeros minutos más ingenuos del futuro más próximo de dicha “convivencia” con la otra persona.
La ingenuidad viene definida como candor o falta de malicia. ¡Exacto! La malicia se esfuma por la ventana, cuando el amor entra por la puerta.
Piensas que todo será perfecto a partir de ese instante, pero no es así, es sólo la irreal percepción de uno de esos cinco primeros minutos de éxtasis.
Crees que todos sus segundos serán para ti, así como los tuyos lo serán para él. Consideras que lo peor que puede ocurrir es que te deje. Estás seguro de que es y será tan perfecto, que jamás podrá existir un por menor que cause conflicto alguno, piensas, piensas y… mal piensas.
No todos sus segundos serán para ti. Serán para ti, tu familia, tus amigos, tus problemas, tus alegrías, penas, emociones, peleas… pero al mismo tiempo serás suya, será su familia, sus amigos, sus problemas, sus alegrías, así como sus penas, sus emociones, peleas… Como el dos por uno del Carrefour. Puede ser algo muy personal tuyo, pero se sentirá implicado. Así como tú, te sentirás igual de implicada por y para él.
Por ejemplo: llegará ese amigo tan especial para él que tú no puedas ni ver. Pero, sin embargo, al que deberás respetar, en cierta medida apreciar, ayudar e incluso compartir con él tu tiempo, su tiempo, vuestro tiempo.
Quizás estés en lo cierto y no sea la mejor compañía que pueda tener, pero… es él quien decide. Tú única y exclusivamente podrás dar tu punto de vista, respetando el suyo y estar ahí, mostrándole tu apoyo y deseando de forma interior que todas tus sospechas sean infundadas. No obstante en el caso de no serlo, por mucho que sea el orgullo de haberlo advertido, te tragarás el “te lo dije”, “ves como tenía razón”, “ahora me harás más caso” y toda expresión que pueda llevar a hacerle sentir culpa alguna. Te callarás.
Simplemente con una mirada extenderás la mano, para demostrarle que estás ahí, donde siempre has estado cuando te dejó “tirada” para quedar con su amigo. Cuando caíste enferma y se olvidó de preguntarte cómo estabas, incluso cuando se olvidó de decirte que iba a salir con sus amigos… te limitarás a darle ese abrazo que tanto necesita y no es capaz de pedirte. Ya sabe que se equivocó, no se lo recuerdes, ayúdale a superarlo.
Estará esa suegra, que quizás no entienda del todo la relación, sea la suya o la tuya.
 Llegará el día en que te mueras de ganas por verle, y por más bueno que sea tu plan, la excusa será mejor.
Todo esto último determina que el final de la relación, quizás no sea lo peor que pueda llegar a ocurrir dentro de ella.
No es todo para él, pero tampoco lo es para ti. Es para los dos. Una relación se basa, no en la ausencia de conflictos, sino en la capacidad de superarlos. Juntos. Sea de la importancia que sea. Ya puede tratarse de una operación de rodilla, como de un acceso frustrado a la carrera de tus sueños, pasando por un… ¡te extraño! Sin olvidar aquello que siempre tiras o te es tirado en cara.
Debes aprender a ser flexible, no cambiar, pero sí a mejorar. No se debe exigir, se debe opinar o pedir, incluso consultar en más de una ocasión.
Puede que le consideres perfecto, y quizás lo sea, pero hasta el mejor invento del universo trae consigo alguna pega. Esa pega llamada “defecto”. No obstante, deberás acostumbrarte a recordar siempre que, amar no consiste en querer a la persona perfecta, sino en querer amar todos y cada uno de los defectos que hacen a esa persona perfecta.

Resulta, que quizás, me haya quedado un poco corta… pero no seré yo quien te indique el por qué de lo cierto o equívoco de tus pensamientos en esos cinco minutos, después del inicio de una relación. Pero, no olvides que mientras sueñas despierta como pueda llegar a ser esa relación, mantienes los ojos cerrados.



Pd: Curioso, si cierro los ojos un segundo, todo el universo desaparece. ¡Qué telón tan pequeño, para escenario tan inmenso!

































Pd 2: Aun así, todo sigue siendo igual de bonito, perfecto, maravilloso, bueno, irreal, magnífico, estupendo… que durante esos cinco primeros minutos. ¡Quizás esa sea la magia de una relación! De una relación de verdad.

martes, 30 de agosto de 2011

Premio Sunshine Award.

Antes que nada, darle las gracias a Ana Draghia por concederme este premio y felicitarla ella también por su blog Las Hilanderas por su originalidad y su particular forma de ver las cosas. Te estoy agradecida por haberme tenido en cuenta para este premio. =)



Para otorgar tú también este premio, sigue estos pasos:

1º Anuncia el premio en una entrada.
2º Pon el link del blog que te lo otorga.
3º Concédelo a los 10 blog que creas que se lo merecen.
4º Pon el enlace de tus premiados.
5º Avisa a los afortunados.

He aquí los 10 blogs que deseo premiar:


Enhorabuena por vuestra manera de ver el mundo y la forma en que lo expresáis... me da pena no poder premiar a todos los que sigo. Pero igualmente, muchas gracias a todos y felicitaros por vuestro blog.

jueves, 25 de agosto de 2011

Esencia de mujer.

Sonríen cuando quieren gritar, cantan cuando quieren llorar. Lloran cuando están felices y ríen cuando están nerviosas. Luchan por lo que quieren.
No aceptan un "no" por respuesta, cuando saben que hay una mejor solución.


Toda mujer debe tener:
Un viejo amor al que regresar en sueños y otro que le permita darse cuenta de lo lejos que ha llegado.
El valor necesario para alejarse cuando no la aman.
Una juventud que dejar atrás con gusto.
Un pasado rico en experiencias, como para ser contado al llegar a una avanzada edad.
Un equipo completo de destornilladores y taladro y al menos, un picardías negro de encaje.
La amistad de alguien que le haga reír y de alguien que le permita llorar.
Toda mujer debería saber:
Cómo enamorarse sin dejar de ser ella misma.
Cómo terminar con un novio que no la merece y cómo afrontar a un amigo sin perder una amistad.
Cómo intentarlo todo y cuando alejarse.
Cómo pasárselo de maravilla en una fiesta a la que no deseaba asistir.
Cómo pedir algo que realmente desea, de una forma casi segura de conseguir.
Toda mujer no debería olvidar:
Que no puede modificar el ancho de sus muslos, sus caderas, o la forma de ser de sus padres.
Que su niñez pudo no ser perfecta, pero ya terminó.
Lo que podría o no, lo que debería o no, hacer por amor.
Que puede vivir sola, aun cuando le desagrade.
En quién confiar y e quién no.
A dónde ir a sentarse con su amiga, cuando su alma necesite consuelo.
Lo que es capaz de lograr en un día, un mes, un año...






Pobres las mujeres.

Pobres las mujeres que no se parecen a los hombres, las que lloran y cantan.
Pobres las mujeres que no han olvidado el amor que demuestran sus sentimientos y adivinan los nuestros.
Pobres las mujeres que esconden en sus ojos lo único que realmente, siempre importó.
Las que tanto sufrirán, abrumadas por sus sentimientos, las que tanto vivirán, valientes como su corazón.
Pobres las mujeres que siempre saben lo que quieren, que buscan sin parar y se atreven a cambiar, lo que sólo ellas pueden lograr.



sábado, 20 de agosto de 2011

Hate me please !

La gente que más te odia es la que más se preocupa de todo lo que haces.
Ironías de la vida. Ya ves, ¿contradictorio? Puede, pero es real. ¡Cómo la vida misma!
El odio se define como la antipatía o aversión hacia algo u alguien, cuyo mal se desea.
Resulta que lo importante en la vida no es ser una estrella, sino saber brillar. Pero eso, justamente eso, es lo primero que olvidan los enemigos. Ellos se consideran estrellas.
¿Qué es un enemigo? Pues no es más que una "persona" que tiene mala voluntad hacia otra y le desea o incluso, en ocasiones, le hace mal.
Uno se los gana por múltiples circunstancias, a veces, incluso son las menos insospechadas, ser feliz, ser querido por los demás, tener aspiraciones en la vida, etc. Pueden ser motivos suficientes para que alguien sienta odio por ti. Pasando a ser en ese instante tu más aférrimo enemigo.
Yo soy de las que piensa que un enemigo, no es más que una persona que tiene una vida tan aburrida y tan desdichada, que le resulta entretenido preocuparse de la de los demás.
¿Por qué desdichada? Pues, porque no es capaz de apreciar lo que posee, porque está más ocupado en lamentarse por lo que no tiene. Se lamenta tanto, que incluso, le duele que otras personas lo consigan. Hay, en ese instante, nace el odio.
Hay quienes piensan que los que te odian, no son más que admiradores confundidos que no puede entender el por qué tantos te aprecian.
Yo, soy como soy, a mi manera. Sé lo que quiero y hacia dónde debo ir, por eso no me preocupa lo que los demás digan de mí. 
Desde muy pequeña, siempre he escuchado eso de... "el que calla vence y jode 100 veces" bueno, pues de eso se trata. 
No hablo de venganzas ni perdones, porque el olvido es la peor venganza y el mejor perdón que esos admiradores confundidos pueden sacar de tí.
En la vida no hay premios ni castigos, sólo consecuencias.
Consecuencias a nuestros actos. Es como la ruleta de la suerte y la vida es ese gran casino donde se juega. El escenario de la gran película de nuestras memorias.
Se ha de vivir de forma que no se note la presencia de uno, sino que se sienta la ausencia.
Da igual el que dirán, lo felices que se pongan tus "enemigos" al verte fracasar, pues, no importa lo que hagas o las buenas intenciones que tengas, siempre habrá un idiota que tratará de hundirte. Y lo mejor que puedes hacer es sonreír, siempre a tus enemigos y hacerles saber que no te pueden derribar, es la mejor venganza.
Porque el éxito consiste en confiar en uno mismo, mirando siempre hacia adelante, sin temor a nada y mucho menos a nadie.
Ahora sí, querido enemigo, déjame decirte algo: No critiques mi progreso, si no conoces mis esfuerzos y no envidies mis victorias, si no conoces mis fracasos. Trata de ser el mejor, pero nunca te creas el mejor.










Pd: si alguien ha sido fuerte para derrumbarte, demuéstrale que eres lo suficientemente fuerte para levantarte. Porque... probablemente aquellos que hablan mal de mi, lo hagan porque no tienen nada bueno que decir de ellos mismos.


Por todo eso, querido admirador confundido:








viernes, 19 de agosto de 2011

Falso amigo, oculto enemigo.

Políticamente correcta. Así me toca ser. Resignada, viendo como decide cambiar por momentos ante su vulgar presencia.
¡Imbécil! Es que no lo soporto, de verdad, cómo tengo que contenerme para no reventar. ¡Bendita promesa que le hice!
Soy de esas que tiene en la punta de la lengua lo que le da vueltas en la tripa, digo lo que pienso, lo que siento... ¡Sí! muchas veces me arrepiento y ¡sí! pido perdón, también sé rectificar.
Esta vez me supera, no puedo, es algo que me enferma, ver cómo va y viene su apasionante carácter, su ferviente personalidad, gracias a los logros de un "personaje" ¡Venga ya!
Encima tengo que callarme, resulta que debo ser comprensiva, aguantar como mejor pueda, y sin influir, sin presionar, sin forzar una elección, siento la obligación de guiarle, estar ahí; quizás me equivoque, puede que sólo sean manías mías... pero lo simpático es que no soy la única que así lo piensa.
¡No es igual cuando está con dicho sujeto!
De pronto, ¡zas! metamorfosis. Comienza a descuidar lo que más aprecia, se despista, recurre a la vil y sucia mentira. Pero no se da cuenta.
Creo que se refugia, siente que alguien le dejó de lado, lo cambió por una persona recién llegada, después de tantos años de fiel amistad, de valores inmensos, confesiones, consejos, ayudas, juegos, bromas, risas, quizás... incluso alguna lágrima. Después de toda una vida, casi, podría decirse; le cambia. Sin más.
¿El problema? Que también comienza a hacer cambios en su vida, cambios poco favorables, a los ojos de esas personas que más le apreciamos, los que estamos ahí siempre, en lo bueno y en lo malo.
Pero no se da cuenta. Se niega a admitirlo. ¿Orgullo? Probablemente... ¿Pena? No, no es pena lo que me da, es coraje, rabia. Me causa dolor en ocasiones, cuando soy yo la víctima de la fantástica y pésima a su vez, actuación de este personaje.
¿Herida? Sí, bueno, no sé, quizás más bien decepcionada.
¿Culpable? No, en absoluto le considero culpable, quizás un poco bobo, resultado de lo buena persona que es, lo da todo por una amistad, a veces, puede que como en este caso, ponga mucho, demasiado, en juego.
Desde la distancia, permíteme un consejo, querido y apreciado ser para mí:
No cambies sólo para satisfacer a otros, cambia porque te hace una mejor persona.
No obstante, me gustaría que supieses que ya eras buena persona.
Ahora, déjame que te pida perdón pero es que…
A veces las cosas que no podemos cambiar terminan por cambiarnos a nosotros.
Pero el problema es que ¡Te quiero! Y no puedo evitarlo… recuerda que no debes cambiar lo que de verdad quieres, por lo que quieres durante un rato.
¡Idiota! Sí, es la palabra que describe a ese personaje, pero el problema es que la idiotez es una enfermedad extraordinaria, no es el enfermo el que sufre por ella, sino los demás.
Los que le apreciamos, somos el ejemplo perfecto de sufridores de esa lacra.
A ti, querido personaje, permíteme decirte que encanto es lo que tienen algunos antes de creérselo. Por eso tú no lo tienes.
Por último, ya para finalizar, a mi querido ser, me gustaría recordarle algo:
Nunca sabes lo que tienes hasta que lo pierdes.
CORRECCIÓN: Siempre lo supiste, pero nunca pensaste que lo perderías.


lunes, 1 de agosto de 2011

Echar de menos:

Extrañar. Añorar. Hacer falta. Necesitar...
¡Buenos días princesa!
El mensaje de buenas noches.
Un comentario sin tener por qué en una red social.
Una canción especial.
El detalle inesperado, un día cualquiera.
Dedicar un estado.
Preparar una cita especial.
Llamar para ver cómo estás.
Compartir un sueño.
Hacer realidad una de esas promesas.
Visitar ese lugar...
Compartir una bolsa de chuches.

¿Se te ocurre algo?

miércoles, 27 de julio de 2011

¿Qué quieres?

Quiero abrazarte. Abrazarte hasta que tu olor impregne mi ropa y sienta el latir de tu corazón junto al mío. Quiero hacerlo hasta que sienta que si me soltases me desvanecería.
Quiero aprender de memoria tu rostro hasta ser capaz de adivinar si vas a sonreir, a hablar o a permanecer en silencio; quiero ser capaz de sentir cuando tu corazón pierde la calma y una lagrimilla luche por salir contra tu voluntad.
Quiero conocerte a fondo hasta saber qué canción te hace llorar y qué película te hace reír. Quiero conocer como eres cuando no estás conmigo.
Quiero besarte. Besarte hasta quedar tatuada en tu alma. Besarte hasta que el mundo se pare y mi sabor sea el único que puedas recorda.
Quiero ser alguien en tu vida. Quiero que pienses en mí, que me eches de menos siempre que no esté contigo, que creas que el tiempo que estuviste lejos de mí no fue más que tiempo perdido.
Quiero una llamada tuya cuando no puedas dormir de tanto extrañarme.
Quiero que aparezcas por sorpresa para abrazarme.
Quiero un cálido paseo de tu mano bajo el frío cielo invernal.
Quiero que, sin decirte nada, sepas que te necesito.
Quiero que al despertar todo lo soñado sea real.
Te quiero a ti, y no quiero nada más.





lunes, 25 de julio de 2011

Una y mil veces...

De pronto... ¡se paró el mundo, se detuvo el reloj! Sólo éramos tú y yo. Todo dejó de importar.
No podía oír nada más que no fuera tu respiración, ni sentir nada más que no fuera tu piel.
Las revoltosas caricias hacían que cada milímetro de mi ser se estremeciera poco a poco, los besos eran cada vez más intensos y los susurros al oído provocaban sonrisitas estúpidas en mi cara...
Era ir del fuego a las cenizas y viceversa, como perdernos poco a poco el uno en el otro y muy lentamente fundirnos en uno. 
Pronto desaparecieron la noción del tiempo y del espacio, nos brindamos tanto que el mundo dejó de existir durante un rato. 
Olvidarse de todo, menos de ese momento.

lunes, 18 de julio de 2011

This is my soul

Tan solo a veces encontramos el sentido de muchas cosas. Cosas que nos parecen infinitamente más pequeñas de lo de verdad son. Pequeñas porque pasan desapercibidas, casi siempre con el mal endémico de nuestras vidas, ese que se llama rutina. La auténtica asesina de nuestros sueños.
Mientras soñamos, nuestro subconsciente nos aleja de ella y nos muestra un mundo nuevo, influenciado por nuestras propias ideas y sentimientos. Un mundo libre de ataduras en el que somos los eternos protagonistas.
La pasión con la que podemos recordar un sueño, puede ser una bola de nieve que llegue a abarcar desde el pequeño detalle, hasta el más bello ideal que pueda tener el soñador.
La importancia de los sueños radica en la intensidad en la que se ha vivido un momento dado, o en la situación inmediatamente anterior al sueño. Puede ser un momento o toda una vida. Da lo mismo. Tu cabeza es la que dicta las normas. Mejor dicho, la parte que no conocías de tu cabeza.
Como dije antes, vivimos en un rutinario mundo que encadena a la rueda del olvido los sueños más hermosos o las pesadillas más extrañas.
Si eres creador, observa tus sueños. Despierto siempre se usa una pequeña parte de tu cerebro. Si te atreves a observar con detalle el mundo te darás cuenta que, al fin y al cabo, son situaciones familiares. Lugares que se parecen a sitios conocidos. Situaciones semejantes que parecen adivinar tu posición en ese mismo momento.
El tener un don también puede ser un defecto. El que estés perdido implica que buscas una determinada solución. Que sueñes cosas raras puede que tenga que ver con los momentos tan intensos de esa peli de terror que viste, o en aquel susto que te gastaron tus amigos en la infancia. 
Todo tiene que ver con todo. El subconsciente no se ve reflejado mientras se está despierto, por mucho que algunos se esfuercen en demostrarlo, lo que sí hace es “aprender” de lo que vive la parte consciente. Cuando sueñas, él tan solo se encarga de alinear según le convenga la información según la forma que quiera. Como tener las piezas de una casa de Lego desordenada y que milagrosamente, vuelven a unirse formando una casa distinta pero semejante.
¿Merece la pena el labrar cosas en torno a esos sueños? ¿Merece la pena hacerles caso con lo que nos dicen las personas que lo pueblan? ¿Merece la pena “aprender” de ellos?
No lo sé, pero lo que sí he llegado a saber es que, si cuentas un sueño éste jamás se realizará.



jueves, 7 de julio de 2011

Diario de: 3 noches en vela.

Insomnio: dicese del estado de vigilia, la falta de sueño a la hora de dormir. 3 noches, tres largas y eternas noches de insomnio sin razón aparente.
Tener sueño y no poder dormir, si extraña sensación.
Creo que nunca había dado tantas vueltas en la cama, y por mucho que lo intenté jamás conseguí superar tantos niveles seguidos de Mario Karts con la DS...
Bostezo. ¡Bien! ya tengo sueño... 3 minutos más tarde, aun teniendo los ojos cerrados... no me duermo, la cabeza no para de dar vueltas.
Me levanto al baño, me acuesto, me tapo. Calor repentino... a destaparse de nuevo.
Creo que he visto las fotos que tengo en el móvil como unas 100 veces, sin exagerar, durante estas tres noches.
Los nervios me comen en la cama. Estoy cansada, pero nada al sueño no le da la gana de venir... creo que ya tengo un cronómetro interno que hace que cada 5 minutos ande mirando el reloj del móvil.
Los juegos del tuenti hasta resultan aburridos después de tantas horas...
¡Comprobado! Contar ovejitas no funciona, ni eso de pensar en cosas bonitas como decía mi abuela cuando era niña...
¡Me juran que esto me va a pasar y no me lo creo!
¿Lo mejor de todo? Que cuando consigo conciliar el sueño quedan dos horas para tener que levantarte...
¡Buenos días! Creo que es lo que me dice el corrector de ojeras últimamente... la valeriana no sirve y la desesperación hace que me den más nervios ya así entro en un bucle, un ciclo vicioso que parece que no acabará nunca.
De día te mueres de sueño, pero la ilusión de descanzar a mi hora hace que no duerma la siesta... pero, no sirve de nada.
S.O.S
¿Quedan muchas noches de insomnio?

lunes, 4 de julio de 2011

Grey's anatomy

Los cirujanos siempre tienen un plan, donde cortar donde poner el clan, donde coser, pero hasta en los mejores planes surgen complicaciones, las cosas pueden ir mal y te dejan en bragas. 
Los planes no cuentan con lo inesperado y cuando algo no sale como pensabamos en el quirofano o en la vida, debemos improvisar; aunque algunos se les da mejor que a otros. Algunos tenemos que acudir al plan B y aprovecharlo al maximo. A veces, lo que queremos es lo que necesitamos, pero otras veces lo que necesitmos es un plan nuevo. 

martes, 28 de junio de 2011

Cosas de estudiantes:

Hoy, sin venir a cuento; bueno eso no es del todo cierto, exactamente a las 13:42, me hice a mí misma una pregunta: ¿Se puede ser valiente y sentir miedo?
Ahora, a las 20:09 del mismo día, sigo sin hallar respuesta. Por lo menos no una que me convenza del todo.
Se dice que el miedo es una perturbación angustiosa del ánimo causada por un riesgo o daño real o imaginario, así como el recelo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea.
¡Exacto! eso es justamente lo que tengo... miedo.
¿En palabras más vulgares? ¡Me estoy cagando viva señores!
Nunca había tenido esta sensación tan extraña, tener un sueño ante mí, y sentir como no está en mis manos la decisión...es algo acojonante la verdad.
Seamos realistas, las posibilidades son dos... o entro aquí o entro fuera. Osea.. entro, ya cumplo mi sueño, se supone que debería estar feliz... pero me puede el miedo.
Y si es fuera, ¿y si le pasa algo a mis abuelos y yo no estoy?, ¿qué hago con mi familia?, ¿mis amigos?, ¿mi novio? Todo, todo lo tengo aquí.
No me conozco todas las 7 islas Canarias y vivo en una de ellas, como para estar feliz si me mandan 9 meses SOLA a la península...
¡Ser médico a cualquier precio!

domingo, 19 de junio de 2011

La noria

Siempre ha sido el símil perfecto. La vida es como estar subido en una noria. A veces arriba, en la cima, en lo más alto, cuando puedes tocar el cielo con la yema de los dedos. Otras, abajo, pegado al suelo, cuando sientes que te hundes, que ya no quedan fuerzas para más. 
Y, sin embargo, muchas otras en el medio, el equilibrio. La equidad. Ese segundo de equilibrio a nada comparable, el momento justo, el instante exacto donde parece perfecto. Ni sobra, ni falta nada. 
¡Cuánto cuesta llegar hasta ahí! y lo poco que dura, es un instante efímero.
Pero siempre quedará el consuelo de que el giro es constante, que la noria no se detiene, siempre está en marcha y en cada altibajo se aprende algo, en cada segundo del camino hay una enseñanza, algo con lo que enriquecer tu experiencia...

Muchas veces las palabras que tendríamos que haber dicho no se presentan ante nuestro espíritu hasta que ya es demasiado tarde.

lunes, 13 de junio de 2011

Segunda PAU de mi vida. Marx.

Para mi opinión crítica de la filosofía marxista, me voy a remitir al libro “Indignaos” de Stéphane Hessel; y en concreto a la frase de culminación de su breve, pero intensa reflexión. “Crear es resistir, resistir es crear”. Marx en su desarrollo filosófico categoriza al hombre como un ser dotado de un principio de movimiento, que determina su impulso para la creación. Confiaba en que la revolución pacífica del proletariado era necesaria para la abolición de la propiedad privada, esa que según él, “robaba” los derechos del hombre sometido por otro hombre.
Hoy, en pleno siglo XXI, hemos asistido a la mayor revolución no violenta de la historia de la democracia, que según mi opinión, no es tan democrática como se pensaba. Todo ello, ha sido fruto de la grave crisis económica en la que está inmerso el mundo en general. La cual ha levantado las suspicacias de los jóvenes, que ven peligrar su futuro.
De una forma asombrosa, en el último mes, hemos presenciado como cientos, miles de jóvenes en todo el mundo, pero en particular me remitiré a los españoles, se han “indignaó” y han decidido protestar y manifestarse, por aquello que creen suyo.
“No somos mercancía en manos de políticos y banqueros” ese es su lema, el grito de guerra contra una sociedad cada vez más capitalista, y contra una democracia, por desgracia, poco representativa.  La sociedad del progreso, o eso se creía, ha derogado en una sociedad consumista, donde el dinero es el motor del mundo. ¿Por qué ahora? Se preguntarán muchos, muy bien, la respuesta es fácil, la crisis económica es el fiel reflejo de que estamos en manos de los mercados, de las multinacionales, bancos y políticos. Bajo la sombra de unos pocos, viven miles de millones de personas. Seres humanos con derechos y libertades.
El movimiento ha coincidido con las elecciones autonómicas, no tiene nada que ver, bajo mi punto de vista, en muchos lugares de Europa, desde mucho antes, ya venían existiendo las reuniones pacíficas. ¿Cuál ha sido el problema? Mi humilde opinión es la siguiente:
Derecho de petición, derecho a la libre asociación, derecho a la libertad de reunión, derecho de libertad de expresión e información, derecho a la integridad física y, por último derecho a la no discriminación. Estos son seis de los derechos “garantizados” por la Constitución española. Al igual, que seis de los derechos que, en cierto modo, y en mayor o menor medida, han sido o intentado ser violados, algunos derechos de los que han carecido los “indignaos”
Y para muestra un botón. Primero se intentó prohibir la manifestación en Sol durante las jornadas de reflexión, según algunos, porque el fin del movimiento 15M era influir en el voto de los ciudadanos, que nos conste, sólo se pedía un voto responsable, pero no fue posible, se hizo justicia y el Tribunal Constitucional decidió que la “mera posibilidad” de vulnerar el derecho de participación política, no podía anular el derecho de reunión y manifestación”.
Segundo, “Desde mi despacho veo como cultivan marihuana” Fueron las sutiles palabras de la Señora Rita Barberá hacia los indignaos, según ella en la plaza se infringen todas las ordenanzas municipales, pero su comentario infringe uno de los derechos que “garantiza” la Constitución española, derecho a la no discriminación. ¿Dónde está el límite? ¡Vaya usted a saber!
Tercero, el derecho a la integridad física se vio vulnerado, mejor dicho, aporreado en el intento de desalojo de Plaza Cataluña, por los Mossos d’ Esquadra. Sebastián Ledesma Morán dice así “soy la persona en silla de ruedas que aparece en numerosas fotografías del intento de desalojo en Plaza Cataluña […] El Mosso d’ Esquadra no me estaba defendiendo como ha dicho el conceller Felip Puig, sino que me estaba agrediendo como así lo acreditan los golpes de la silla[…], no recibí ningún golpe en mi cuerpo porque el Mosso que me  amenazaba con su porra fue detenido por otro que le dijo: “No joder, a ése no, que nos llevan al juzgado” También quiero dejar claro que no soy ni un héroe, ni una víctima […] únicamente soy, ni más ni menos, que un indignado más” Pero si hay algo de lo que me quede con este discurso es lo siguiente: “ Lo que me preocupa de verdad es que yo de joven tuve que correr delante de los grises y que esta policía, que consideraba mía, me ha hecho correr delante suyo. A ver cómo le explico ahora a mis hijas que esta es la policía que nosotros pedíamos”
Y así podría seguir enumerando, pero prefiero dejarlo estar e invitar a la reflexión, Marx proponía la revolución pacífica como método para alcanzar logros que han sido vetados, pero la pregunta es ¿cómo se ha de actuar cuando la respuesta a la no violencia es la violencia, además de la vulneración de ciertos derechos? Se ha de tener en cuenta, que no sólo son los derechos de la Constitución lo que están siendo vulnerados, porque… ¿dónde queda aquella declaración de los Derechos Humanos de 1948? A mi juicio, y valorando lo acontecido, sólo en el papel:
Artículo 3: Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.
Artículo 5: Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.
Artículo 9: Nadie podrá ser arbitrariamente detenido, preso ni desterrado.
Artículo 18: Toda persona tiene derecho a la liberta de pensamiento y religión este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o creencia, así como la libertad de manifestar su religión o creencia, individual o colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.
No hacen falta más palabras me parece.
“Los desposeídos tienen un mundo que ganar” Karl Marx.

domingo, 12 de junio de 2011

Juzgada...


Tengo la debilidad de escribir, de plasmar lo que siento, expresarme mediante la prosa.
Hoy, me encuentro sentada en el banquillo de los acusados. Me toca declarar. Hoy declaro, que me declaro culpable.
Sí, culpable. Culpable de todo lo que no hice, culpable de todo eso que no dije a tiempo, culpable de las veces que he llegado tarde a una cita. Culpable de no haber pedido perdón en su momento, simplemente por orgullo. Culpable por no haberme dado cuenta antes de muchas cosas, culpable de haber permitido que me traicionaran. Culpable, por no haberme permitido soñar hasta hace muy poco.
Me declaro culpable, y no me arrepiento, es la verdad. Sólo yo soy culpable de no valorarme un poco más, culpable de haber perdido el tiempo en pensar en cosas que nunca sucedieron. Culpable por juzgar antes de tiempo, por haberme hecho perder a mí misma la capacidad de sorprenderme. Eternamente culpable…
A veces, el orgullo es un mal compañero de viaje, a veces, es preferible pedir perdón primero, llamar tú, dar el brazo a torcer… a veces más vale perder el orgullo, que por orgullo perder a alguien que de verdad merece la pena. Alguien que no te condiciona, que te quiere tal como eres, que no pide más, que sólo si sabe que estás bien, le basta para sonreír. Alguien especial.
Por todo eso, y seguramente, por mil razones más, hoy he decidido declararme culpable. Porque hoy soy yo la que te lo dice, pero más adelante será la vida, y puedo asegurarte, que no lo hará de una forma tan sutil.
La vida no se cuenta por el número de veces que respiramos, sino por el número de veces que perdemos el respiro.

miércoles, 8 de junio de 2011

Reloj.

Con el paso de los minutos, vas sumando horas, que llegan a ser días, y cuando éstos se unen, dan paso a las semanas, que muchas forman los meses y 12 hacen un año, que tras algo de tiempo son varios años… En definitiva, con el paso del tiempo, en toda su generalidad, te vas dando cuenta, poco a poco, muy lentamente de varias cosas.
Las promesas se rompen.
Las palabras se las lleva el viento.
Los sueños… ¡sueños son.
Eso de… “vivieron felices y comieron perdices” está sólo reservado para el cierre de los cuentos.
Los príncipes azules no existen.
 Los que dicen “no hay nada imposible” mienten.
     La felicidad eterna es un mito.
 El amor duele.
La persona perfecta, esa, todavía no ha nacido.
Olvídate de que al final del arcoíris hay un tesoro.
El primer amor, sí se olvida.
Que nada es para siempre.
Madurar, es darse cuenta de que las cosas no son cómo quisieras, todo es más complejo.
Todo lo que se ignora se desprecia.
Y así sucesivamente, un largo etcétera, pero a la misma vez y por extraño que parezca, Con el paso de los minutos, vas sumando horas, que llegan a ser días, y cuando éstos se unen, dan paso a las semanas, que muchas forman los meses y 12 hacen un año, que tras algo de tiempo son varios años… En definitiva, con el paso del tiempo, en toda su generalidad, te vas dando cuenta, poco a poco, muy lentamente de que también:
 En los más mínimos detalles están los momentos más grandes.
Que soñar es gratis, pero lo bonito es despertar.
Que a veces, no basta toda una vida para olvidar un solo instante.
Que sonreír es una forma económica de mejorar tu aspecto.
Nada es lo suficientemente importante.
 Siempre hay una solución.
Todas las lágrimas no son amargas.
Que más vale un silencio que una palabra vacía.
Hay cosas tan importantes, que han de descubrirse por sí solas.
 Que porque alguien no te quiera como tú quisieras, no significa que no te quiera con todo lo que tenga.
No hacen falta alas para poder volar.
Hay que ser cómplice en ciertos momentos y delator cuando sea necesario.
Sin lo amargo, lo dulce no sería tan dulce.
El sentido del humor está basado en saber reírse de las propias desgracias.
Que lo difícil, ¡se consigue! y ¿lo imposible? ¡Se intenta!
Bla, bla, bla… ¿sabes qué es lo mejor? Que no hace falta que te lo diga, seguro que ya te irás dando cuenta sólo tienes que… el paso de los minutos, sumen horas, que llegarán a ser días, y cuando éstos se unan, darán paso a las semanas, que muchas formarán los meses y 12 harán un año, que tras algo de tiempo serán varios años… En definitiva, con el paso del tiempo, en toda su generalidad, te irás dando cuenta, poco a poco, muy lentamente de que…
¡Hay que vivir para saber y saber para vivir!

martes, 7 de junio de 2011

¡Qué te quede claro!



Quiero que siempre me llames de esa forma tan especial, que sólo tú y yo conocemos, que demos largos paseos, que sigamos sin ponernos de acuerdo a la hora de elegir película en la cola del cine y que seas tú el que me llame cabezona por no llevarme chaqueta cuando hace frío.
Quiero que siga siendo yo, la que saque tu lado de niño, ese que todos seguimos teniendo... que me abraces cuando menos lo espere y cuando más lo necesite, que me beses a cada instante.
Quiero que me hagas cosquillas hasta que me duela la barriga de reír, hasta que pierda las fuerzas, quiero que me molestes y luego me mires con cara de... "yo no fui" Quiero todo y más y por querer, quiero que nunca dejes de ser tan especial.

lunes, 6 de junio de 2011

Carta

Estimada M.P.R.V:
Bueno, no voy a preguntar cómo se encuentra, porque, por suerte o desgracia, me lo demuestra a cada segundo. No voy a pedirle perdón, tampoco lo considere así, simplemente me dirijo a usted para preguntarle… ¿qué le hice?, ¿por qué me trata así?
¡Ya lo sé! Me lo merezco… ¿es eso no? Ves… ¡ya lo intuía!
Me lo merezco porque no me levanto cada día a las 6 de la mañana para dejar todo recogido, las camas hechas, los baños limpios, la basura sacada. Me lo merezco porque cuando usted me llama, tarda más en colgar que yo en estar a su lado. Me lo merezco por no ser una joven responsable, por no haber demostrado que valoro las cosas. Me lo merezco por no ser humilde y sincera con usted y su esposo. Me lo merezco por no fregar los platos después del almuerzo, para que usted duerma 10 minutos más la siesta. Me lo merezco porque cuando quiere salir, soy yo la que no se queda con sus padres, para que pueda disfrutar de su tiempo tranquila. Me lo merezco porque no estudio. Me lo merezco porque estoy siempre malgastando el dinero, porque no aprecio lo que tengo y no me duelen las cosas.
Me lo merezco por todo eso y más, estoy segura.
¿Sabe usted algo? Creo que ha dejado de importarme tanto, sí, porque creo no merecerlo, porque creo que hoy, usted, es la que está siendo injusta conmigo.
¿Ha oído alguna vez eso de “quien no quiso cuando pudo no podrá cuando quiera”? Pues bien, creo que eso es lo que le pasará a usted.
Yo, personalmente me harté de pedir perdón, de arrastrarme para pedir favores, de ser siempre la mala… me cansé de ser la única a la que acusen de no saber lo que tiene al lado. Simplemente, he llegado a mi límite. ¡Ya basta!
Me gustaría que supiera, que cómo bien me enseñó algún día, cuando si hacía lo que su papel le pedía, llega un momento en la vida de todo niño/a, que ha de desprenderse de sus queridos papá y mamá y hoy, cómo bien me ha insinuado, toca buscarse la vida. ¿Pero sabe algo? Yo en cambio, no tengo el valor para decirle a usted lo mismo, no. No señor, soy demasiado cobarde, buena, masoquista o simplemente estúpida… ¡Cómo se prefiera mirar!
Hoy, esta noche, he decidido que no quiero darle más el gusto de verme mal. No, no me voy a hundir. Saldré a flote, me buscaré la vida y cuando diga usted… “ven te necesito” (porque ahí, en esos momentos, cuando hago falta, ya no se dirige a mí ni de usted, ni con el apodo de “la marquesa”) Yo, como hizo Jesucristo alguna vez, pondré la otra mejilla e iré. Sin rechistar, porque no hay mejor bofetada que la indiferencia y porque, para mí, es un orgullo saber que en ese aspecto, he conseguido no parecerme a usted. ¡Yo si acudo cuando me necesitan, cuando me lo piden!
Creo que será su justa lección el darse cuenta, sola, por usted misma, que no he sido yo quien se ha alejado. No, por el contrario, ha sido usted, la que de forma desmesurada me ha cargado los daños colaterales de una situación que nada tiene que ver conmigo.
Pero no me importa. Ya me da igual, es lo que tiene la rutina… llega un día en que terminas asumiéndola, entendiéndola e incluso aceptándola.
Además con esto he aprendido algo muy bueno, ¿sabe usted el qué?
Que los amigos son la familia que uno elige. Por eso, ahora que, el que creía mi mayor apoyo en la vida, me ha dejado casi desvalida, acudo a ellos y con la cabeza bien alta, ahora le digo que cuando quiera pedir disculpas, cuando de verdad, de corazón, desee enmendar su error, sus disculpas serán aceptadas.
Siempre y cuando el orgullo no le pueda.
Pd: estas letras no significan que no le quiera, todavía le guardo algo de respeto y aprecio.
¡Esa es la diferencia! Yo si la sigo valorando.

martes, 31 de mayo de 2011

¡Ahora lo sé!


He aprendido a ser paciente, que un “piénsalo” no es una excusa para evadir la conversación. He comprendido que para obtener resultados distintos no se pueden hacer siempre las mismas cosas, hay que cambiar el procedimiento. He podido darme cuenta de que las cosas malas está bien decirlas, pero nunca está de más recordar que las buenas, también están ahí y que, de vez en cuando, hay que elogiarlas. Porque los méritos están para ser reconocidos.
He aprenido que atacar no es la solución, que es mejor hablar. He podido darme cuenta de que el pesimismo hace que las cosas siempre se vean color de hormiga, pero que un simple cambio de actitud hace que de pronto, vea cosas que antes no podía.
Me he percatado de que si me siento segura de mí misma, todo está mejor, que las bromas están pare reírlas, no para tomarlas como una ofensa. Que las minucias, no son lo suficientemente importantes, como para enfadarme.
He aprendido que no hay nada que no se pueda decir con una sonrisa y que si yo estoy feliz, él también lo está.
Me he dado cuenta a tiempo, que la culpa no es suya ni mía, sino de los dos, que no se ha de decir esto va mal, sino pensar en el por qué va mal y hacer por cambiar las cosas, que quejarse no es el camino adecuado.
He aprendido a relajarme, a dejar el tiempo fluír y de pronto, ogio cosas que antes no oía, veo cosas que antes no podía y todo por el simple hecho de ser algo más razonable.
He comprendido que sí soy especial, pero antes me negaba a verlo. He aprendido que si confío en mí, todo va mejor.
Ahora sé que con una simple mirada puedo decir muchas cosas, que una caricia es sinónimo de confianza. He comprobado que un abrazo es igual que decir estoy a aquí, siempre he estado… Que cuando me hace falta me escucha y así, yo también puedo escucharle.
He sabido ver que no es que haya cambiado, sino que antes sólo me dedicaba a ver las cosas malas, impidiéndome disfrutar de las buenas.
He comprendido que nunca está de más decir te amo, y que un beso nunca sobra.
Ahora sé que todo está bien. Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino nunca dejar de subir. He comprobado que una vez dejé de tener miedo a perder, comenzé a temer no ganar.
He aprendido que mis debilidades son mi único rival y que éstas, a su vez, son la mejor opción para superarme. Ahora entiendo que los sueños sólo están para hacerse realidad y que el amor no es una simple etapa de enamoramiento, sino una filosofía para la vida.
He conseguido darme cuenta de que es mejor no esperar las oportunidades, sino buscarlas yo misma. Darme cuenta de que cada día es un nuevo motivo para ser feliz. Que la esperanza es lo último que se pierde, porque en cada desierto, se puede hayar un oasis.
Ahora, como una vez dijo un sabio, por fin comprendo estas palabras:
“Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo.”
Ahora, por fin, he dejado de dormir para descanzar, ahora simplemente duermo para soñar.
He comprendido que ahora lo justo sería darte las gracias.